viernes, 17 de agosto de 2007

Miseria rosarina

Entretejiendo adoquines
en un collar absurdo y triste.
A la orilla de mi propia ausencia.
Tan profundo
como el río, miserable
como una piedra.
¿Acaso alguien me recuerde?
Mi propia muerte
será esta noche hueca
y me hundiré despacio en su boca de caverna
hasta encontrarme el alba
y la misma miseria.

Rosario, 18 de Enero de 2006.

1 comentario:

Na dijo...

Me debés un pañuelo ahora...