jueves, 17 de enero de 2008

A tiempo

Estaban en una placita. De esas placitas chicas de pueblo. Sus cuatro o cinco palmeras, sus rosas rojas. Y San Martín a caballo señalando hacia dónde mirar para ver el crepúsculo. Porque nadie va a pensar que señala a Chile, ni nada de eso. Mucho menos a esta hora.
Y conversaban, de esas cosas que sólo se pueden hablar en las plazas cuando se está sentado mirando relámpagos iluminar la escuela que se ve enfrente.
La lluvia por suerte se hizo esperar, digamos que por la impuntualidad que ya la caracteriza. Pero de a gotas intermitentes, solitarias, empezó a caer sobre ellos, que, advirtiendo estas maniobras se metieron debajo del techo de un kiosco.
Por supuesto, dado lo avanzado de la hora, estaba cerrado, lo cual anulaba la posibilidad de comprar más cigarrillos. (En caso de terminarse el paquete y continuar la inclemente lluvia, porque ahora sí, caía con todo su arsenal de gotas y goterones sobre la pequeña plaza y repiqueteaba sobre el techo del kiosco)
Continuó este fenómeno largo rato, pero ninguno se decidió a tiempo de abandonar el refugio.
Las horas pasaban con cada ir y venir de colillas de mano en mano y un callado mirar del agua caer.
Al consultar el reloj, después de casi medio paquete de cigarrillos - lo cual es una acertada medida del tiempo - vieron que las agujas se habían detenido.
El secundero impávido los miraba con cara de burla, de piante así nomás porque llueve. De que yo hago lo que quiero.
No podía ser - dijeron - hasta hace minutos el reloj funcionaba a la perfección. Marcaba las 23:30:45 exactas, ineludibles.
Tal vez en ese momento no lo entendieron.
Tal vez en algún momento - porque en ese lugar no se puede hablar de tiempo - comprendieran su suerte y que la lluvia no se detendría.
Yo evito pasar por esa plaza, pero cuando me obligan las circunstancias, los veo de lejos, fumando abajo del techo amarillo del kiosco mientras afuera lluve y aquél reloj sigue en pausa.

3 comentarios:

Victor dijo...

Muy bueno, aveces paso pero nunca comento ... S2

Victor dijo...

Espero que todo mejore y que le encuentres la vuelta a esto. Un abrazo.

Na dijo...

Un saludito... sigo pasando siempre por acá... y por allá, aunq no te puedo saludar :P